Tardes de té
Un té es olvido y recuerdo a verde y a negro.
Un té y todas las estrellas me recuerdan a ti.
Alfa
Ya no quiero
navegar por las nebulosas.
Fueron
deliciosamente heladas
Y en cada
constelación tomé lo que mi garganta pedía.
Quiero
enraizarme un rato tan largo como la vida de una civilización pre-colombina.
Empaparme de
esos tiempos encriptados,
Disfrutar de
mi camaleónica esencia loba, tigre, leona, águila, elefante, búho, mariposa.
Quiero
encauzar mis palabras en hechos cual pesados cimientos.
Ayudar como
se ayuda a quien se ha caído, de mano tendida, Sonriendo, sintiendo
benevolencia de esa calientica como la sopita de la abuela.
Alfa,
reconozco mi naturaleza y me abrazo a quien soy, a esta edad, a esta hora.
No creas en flores
No creas tú
que la flor silvestre sabe
Que la miran
detrás de la maleza,
Que la
rocían, que la anhelan.
La flor
envuelve con su aroma a duraznos blancos,
A azahar y a
nuez.
La flor no
mira, no entiende, no ve.
Ella no
creerá en sonido, en palabras,
A la rosa
espinas se le ven.
Ella libera
armas embriagadoras, hechizando, matando.
No la tientes
porque palidecerá, divagará.
¿Perderá la
rosa su terciopelo?
No te
confundas serpiente, ni lo intentes rastrero,
Animal
salvaje vete ya.
Ella, esa
flor es milenaria.
Se irá como
vino
Hoja a hoja,
solitaria, piel, semilla.

Beautiful Poems!!
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