jueves, 5 de marzo de 2015

Sátira de una masacre


Sátira de una masacre

Hace algún tiempo hubo una masacre, perpetuada por

Hombres que salieron en tropas aquel año a

Descorazonar a las mujeres que tuvieran un lunar en la frente. Ellos eran

Personajes altos, blancos, parecían unos soldados de la segunda

Guerra mundial. Se cambiaban el seudónimo, a diminutivos y

Otras ridiculeces. Tenían predilección, por las flacas, las altas,

Las odaliscas, las españolas, pero sobre todo, por las viajeras.

Ellos eran personas preparadas, médicos, abogados,

Ingenieros, profesores, músicos, pero con una sola cosa en

Común, ser destripadores.

Lo sé porque no solo me lo dijeron fuentes fidedignas, sino

Que casi me estrangulan como a una gallina con sus manos

Blancas, blanquísimas, uno de aquellos soldados arranca

Vísceras. Pude escapar porque se nadar.

Supe también que les gustaba viajar solos, y no tener muchos

Amigos, aunque dijeran que tenían 2387 amigos. En realidad

Ese era un número ficticio  la palabra amistad no les cuaja

En el hipotálamo, cerebelo ocupando su ya conocida fosas

Occipitales inferiores del encéfalo y demás partes de la cabeza.

Ya hace unos meses que han estado acechando otras tierras,

En busca de alguna mujer que tenga sus vísceras bien puestas

Y por su puesto que sea alta, flaca y sepa bailar.

Tengo entendido que guardan las tripas en una fosa común en

Donde de vez en cuando y si hay luna llena, hacen un ritual,

Con tabaco, cerveza y dominó para celebrar su masacre.

 

 

Casa vieja


Casa Vieja

En esa casa en donde yo viví decían que había fantasmas. Era tan grande, tan amplia.

La gente entraba y salía.

Recuerdo tantas fiestas, cerveza, piñatas, whisky y tortas.

Recuerdo los árboles de cereza, de níspero y el loro que mi abuelo cuidaba.

Un perro también teníamos, que obedecía

Solo sí le hablaban en húngaro.

Morrocoyes, tres morrocoyes, lentos, torpes, libres.

Conejos grises, negros, blancos que era mejor

Verlos de lejos porque la muerte segura ya los marcaba.

Uno que otro gato, fugaz, persiguiendo ratones!!

La palmera gigante, chaguaramo de sombra fresquita que

Brotaba de sus entrañas una resina que yo creía era Mermelada

De fresas.

Y si que había cuentos de miedo por ser casa vieja. Sobre todo

ése del señor vestido de gala, parado debajo de un árbol.

Mi mamá lo vio y mi tía dice que también lo vio. Mi abuelo

Solo alcanzaba a tomar el rifle y gritar porque no vio a nadie jamás.

Los vecinos decían que era un aviso, que un tesoro nos llamaba.

Mi abuelo cavó y cavó pero nada más dio con tierra y gusanos.

Con el tiempo cuando todos nos fuimos de allí a hacer mejor

Vida y una familia nueva llegó y al acomodar las ruinas

De un árbol que cayó y que hubiese podido matarnos,

Encontraron las morocotas de oro, antiguas, doradas, grandes

Y pesadas. El tesoro, si el tesoro, que tanto nos avisó

Que existía, aquel señor de punta en blanco en esa, la que era

Mi casa también.

Historia de la vida real

La pastora- Caracas-Venezuela

Poema 209



Carta para una madre que vive en Ciudad Cielo:

Me escapé un momentico de la cocina, calor, olor, especias, sazón.

Esta listo casi todo, son las 12.23 p.m. y ha llegado la hora de recordarte.

El día esta medio gris, creo que va a llover y un pájaro me dice que has bajado a ver.

Sentada en este mismo teclado que ha escrito a veces tanta mierda, sabes como soy yo, te escribo, Tuma para destapar la represa de mares picados y que sabías apaciguar bien. Desde donde sé que estás en el infinito, azul, cielo, lee esto que es para ti, en el día de la madre y en tu cumpleaños.

Recientemente soñé contigo, estabas protegiéndome de algún mal que apareció en forma de sueño surrealista. Mis dones viste, sabiduría siembro, eso  trato y cuando puedes me lo recuerdas. Manto inmenso de cosas inexplicables, tu.

Morfeo me lleva, tú me hablas y los ángeles me guían una vez más. Sé que en mi soliloquio me envuelvo y en ocasiones me atemorizo, soy una niña, lo admito me falta mucho por crecer pero me fascina encontrarme en los caminos de este planeta repleto de cosas por hacer, creo no me dará tiempo Tuma, pero hago lo mas que puedo, lo que me gusta, quiero ser siempre feliz, soñar, reír, crecer, ser yo.

En el sueño me hablaste es tan real ó  surreal, vida, muerte, es lo que hay.

Cuando bajas a verme es porque te preocupa mi necedad, lo sé, no creo en nadie, que carajo esta es mi realidad, y es también fuerte como el mar y aunque hoy llore un ratico, minutos de conexión con la tristeza profunda  que me urge y que me lava la cara con jazmín, sándalo, lavanda, limpieza necesaria de mi alma, en estas fechas en las que no estás.

Certeza ten, de que estoy haciendo lo mejor que puedo. Mis lágrimas dulces serán alimento para los cangrejos de coral que están sedientos de otras aguas.

Por cierto saludos de aire a mi abuelo, mil besos de brisa marina, de pescados fritos, de sirenas y de paprika.

Dile que supervise mi preparación de hoy aprobando con su español lleno de acentos del este, sentado de piernas cruzadas sobre la nevera, probando algún trago de vodka pura, total el chef es él. Las recetas húngaras son un gran regalo, imaginación, sabor, viajes astrales.

Sigo con que te he extrañado, si, en estos días encontré el libro de Isabel Allende que te regalé en tu cumpleaños en el 2000,”El Plan Infinito”, te lo leíste en una noche, recuerdo que competíamos para ver quien leía más rápido. Tú eras la más rápida, todavía siento que compito cuando leo, quiero superar ciertas metas. Sabiduría siembro.

Tuma, me despido, el pavo está listo, el soufflé también es hora de comer.

Aunque ¿cómo me podría despedir de ti?

 

Octubre y los superhéroes


Octubre y los superhéroes

Mucho cuidado, se regalan por ahí como hermosas trampas

Extraños detalles de vida, envueltos en mantos de seda pura,

Sin saber vos, sin saber nunca nadie qué realmente son esas encomiendas.

Cubren, ciegan, matan, a veces antes de poner tu mano sobre el verdadero regalo.

Seré un ser de sorpresas pero seguiré siendo la sorprendida,

Ante todo, y sobre todo de esos regalos bizarros.

Me sorprenderé del ojo que brilla hermoso

Per lleno de maldad,

De la mano amiga llena de pequeñas espinas,

Que no las notas a pesar de que están allí,

Y del corazón podrido lleno de baúles

De terribles recuerdos y pensamientos falaces.

Mis sentimientos seguirán libres como bandadas de palomas

Que sí saben volar y que a veces bajan a la plaza a comer maíz

De la mano decente del hombre sincero.

Mucho veneno han visto ya los pájaros,

Para creer en maizales.

¿Podrían los superhéroes cargar con una caja de criptonita? ,

¿Acaso podrían los hombres

Con una vida de mentiras?

Los hombres, los héroes,

Los amigos, los amantes,

Las aves, los árboles,

Tienen sed y hambre

De helados de limón, de café calentito,

De chocolate, de flores,

Y de agua de lluvia.

Gracias te doy porque por un instante

Probé lo refrescante de la fruta ácida,

El calor de una bebida para el alma,

Lo dulce de la comida para el corazón,

Y la sombra del árbol como regalos verdaderos,

Ante tantas cajas vacías...